Mi primera vez en el festival Cervantino 😎

Cuando se piensa en festivales culturales en México, seguramente se viene a la cabeza el Cervantino, que se posiciona como uno de los más importantes a nivel nacional y probablemente uno de los que más emociona. Hace un año tuve la fortuna de asistir por primera vez con un grupo de amigas y quedé encantada de todo lo que viví.

Después de viajar toda la noche en un autobús lleno de luces y música, llegamos a la ciudad de Guanajuato para encontrar el lugar donde nos alojaríamos. Era una casita en el Centro Histórico, donde vivía una señora muy buena gente que nos alimentaba con comida típica y bebidas calientes. Desde nuestro cuarto se podía ver la gran Basílica de Nuestra Señora de Guanajuato y toda la ciudad llena de colores y un cielo ligeramente nublado. Ya instaladas y con los tenis bien puestos, decidimos ir a caminar, descendimos por los inclinados callejones hacia donde estaba lo más interesante.

Ya abajo, anduvimos un par de calles y muy pronto nos encontramos en un costado del imponente Teatro Juárez. Vimos pasar un montón de extranjeros, nacionales y locales. La ciudad estaba viva. Todos los establecimientos estaban abiertos y cada pocos metros, tanto en la acera como en las calles, había puestos de comida, ropa, artesanías, libros y muchos artistas exponiendo su trabajo.

La música mexicana tradicional se escuchaba por doquier y se respiraba un ambiente de celebración, era el fin de semana de la clausura.

Habilidosos músicos solitarios tocaban en cada esquina y mariachis simpáticos esperaban pacientemente ser contratados, también había creativas estatuas humanas y mucha gente observando.

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Con la cámara en mano, dimos una vuelta y llegamos a la plaza de La Paz que se encuentra frente a la Basílica y como teníamos hambre, decidimos entrar a un establecimiento de tapas y cerveza. Desde ahí adentro fuimos notando como a cada minuto que pasaba, aumentaba el flujo de personas y el ambiente se ponía aún mejor.

Después de comer algo ligero y con la caída de la tarde, nos animamos a caminar un poco más y ésta vez encontramos más puestos de comida prometedores que ofrecían galletas de nata, algodón de azúcar y elotes, entre otras cosas.

Volvimos a pasar por el Teatro cuando el ocaso cayó, ¡vaya que nos sorprendimos con la vista que ofrece a esa hora! Definitivamente hay que volver a ver este lugar por la noche porque se convierte en otra cosa.

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Y mientras admirábamos esto y nos tomamos selfies, se acercó un muchacho con un traje de época, color negro y nos ofreció un económico boleto para una callejoneada, a la cual sin mediar aceptamos fácilmente.

Pronto nos juntaron con otro grupo que ya estaba hecho y comenzamos el recorrido por los callejones. La Estudiantina, que es un grupo de estudiantes ataviados con trajes de época, entonaba animadamente las canciones populares mexicanas a coro y contaban chistes e historias interesantes en cada lugar donde parábamos. El Callejón del Beso también nos vio pasar y escuchamos esa y otras famosas leyendas una vez más.

Para aquellos que disfrutan de la vida nocturna, Guanajuato tiene muchas posibilidades excelentes y de todo tipo de ambientes. Mis amigas y yo elegimos ir a una cantina mixta a probar el mezcal local, nos encantó; pero también probamos con un club nocturno en el cual no la pasamos muy bien.

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Al día siguiente nos levantamos temprano para salir con un tour, que contratamos con un hombre chistoso en una plaza, el cual nos llevaría por Dolores y San Miguel de Allende. Paramos en una fábrica de mermelada, luego en el pintoresco cementerio de Dolores y después nos llevaron museo de José Alfredo Jiménez.

Dimos un paseo por la ciudad y disfrutamos de un helado antes de encaminarnos hacia la ciudad de San Miguel de Allende, sitio que me fascinó por su belleza.

Yo la comparé con una ciudad europea, limpia, bonita, llena de gente que parecía sacada de un cuento, pero no era Europa, era México.

El recorrido terminó muy pronto y tuvimos que regresar a Guanajuato, para tomar el autobús que nos llevaría de regreso a Torreón. Pero antes de todo esto, alcanzamos a dar una última vuelta y encontramos un Guanajuato abarrotado y festivo, lleno de escenarios en los que varios artistas cerraron con broche de oro una experiencia increíble.

Vive esta Experiencia en: Paquete al festival Cervantino 2017 

 

 

 Escrito por: Viviana Camacho – Viajera Imviatori


Dayra F Carpio

Innovadora empresarial, deportista a morir, come libros y positiva el 99 % del tiempo :)



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